Cuando una reforma conserva los radiadores y aparece una bomba de calor capaz de impulsar agua a 75 °C, la decisión parece resuelta. La nueva generación GeniaAir Iso ES de Saunier Duval ha puesto ese dato en primer plano, junto con la refrigeración, el agua caliente y el refrigerante natural R290.

En Ibiza, el número ayuda a descartar una obra innecesaria, pero no cierra el presupuesto. Una vivienda no se climatiza con la temperatura máxima de la máquina: necesita una potencia adecuada, emisores compatibles, espacio exterior y un esquema hidráulico que alguien haya comprobado.

75 °C es un límite de impulsión, no una consigna permanente

Saunier Duval indica que GeniaAir Iso ES puede alcanzar hasta 75 °C de temperatura de impulsión y trabajar con radiadores existentes. La gama está disponible en potencias de 4, 6, 8, 12 y 15 kW. Esa posibilidad encaja sobre todo en rehabilitaciones donde retirar todos los radiadores supondría abrir paredes, cambiar tuberías o rehacer habitaciones.

La cifra describe la capacidad máxima del sistema. No significa que la instalación deba funcionar siempre a 75 °C ni que cualquier radiador caliente una vivienda con el mismo rendimiento. El aislamiento, los metros, la orientación, la temperatura exterior y el tamaño de cada emisor cambian la demanda.

La propia ficha del equipo separa el máximo de 75 °C de sus datos de rendimiento con impulsión de 55 °C. Esa diferencia merece aparecer en el estudio: mantener radiadores puede ser viable, pero el consumo y el confort dependen de las condiciones reales de la casa.

La prueba importante ocurre dentro de la vivienda

Una visita técnica útil mide la vivienda antes de elegir la potencia. También revisa si los radiadores entregan suficiente calor a la temperatura de trabajo prevista y si el circuito soporta el caudal necesario. En una casa de Ibiza, la parte de verano añade otra pregunta: la aerotermia puede refrigerar, pero los radiadores convencionales no sustituyen a los fancoils ni a un sistema de aire para repartir frío y controlar la humedad.

La nueva gama incorpora R290, conectividad y un nivel sonoro anunciado de 25,6 dB(A) a tres metros. Son datos que ayudan a comparar equipos, aunque no reemplazan la comprobación del lugar donde se instalará la unidad exterior. Una terraza pequeña, una pared junto a una ventana o una comunidad con normas propias pueden modificar la solución y la obra.

Antes de aceptar que se conservarán los radiadores, el presupuesto debería aclarar:

  • La potencia calculada para cada zona y la temperatura de impulsión prevista.
  • Los radiadores que se mantienen, los que se amplían y las válvulas o tuberías que se cambian.
  • La solución de refrigeración de verano, si la vivienda también necesita frío.
  • La ubicación de la unidad exterior, el recorrido de conexiones, el desagüe y las pruebas de puesta en marcha.

El precio real aparece cuando separas calefacción y verano

Un presupuesto puede ser correcto para calefacción y quedarse corto para el confort de agosto. Si la oferta incluye la bomba de calor y conecta los radiadores, pero deja fuera fancoils, conductos, control de humedad o cambios eléctricos, la cifra inicial no describe toda la reforma.

La comparación debe indicar también si incluye agua caliente sanitaria, controles, equilibrado del circuito, retirada del equipo antiguo y mantenimiento. En una vivienda con poco uso invernal y mucha demanda de frío, quizá un split inverter bien dimensionado resuelva mejor el objetivo. En otra casa que necesita calefacción, agua caliente y refrigeración, la aerotermia puede encajar con más sentido. El artículo sobre aerotermia con radiadores y frío en verano desarrolla esa diferencia entre emisores.

La noticia de la nueva GeniaAir Iso ES aporta una opción concreta, no una aprobación automática para cualquier vivienda. Si el proyecto conserva radiadores, pide que el instalador documente la temperatura de trabajo y el rendimiento esperado. Después compara el alcance y el precio de dos presupuestos desde la solicitud de climatización.