El aire acondicionado por conductos ha vuelto a sonar fuerte en plena ola de calor. En Google News España aparecen estos días avisos sobre viviendas que buscan climatización de golpe, instaladores saturados y consejos que presentan la red de conductos como una solución más cómoda que ir colocando splits por todas partes. La idea seduce: una máquina, rejillas discretas y la casa fresca sin llenar las paredes de aparatos.

Pero en Ibiza esa promesa tiene una trampa bastante terrenal. El conducto puede ser una instalación muy cómoda si la vivienda está bien pensada. También puede convertirse en una forma elegante de enfriar habitaciones vacías, pelearse con dormitorios que no reciben el mismo caudal y pagar más electricidad de la necesaria. La diferencia no está solo en la marca de la máquina. Está en el cálculo, la distribución y la zonificación.

El conducto no es un split grande escondido

Un sistema por conductos reparte aire desde una unidad interior oculta, normalmente en falso techo, hacia varias estancias. Eso permite una estética limpia y una sensación uniforme cuando el diseño encaja. Para viviendas reformadas, casas de alquiler vacacional o pisos donde no se quieren varias unidades visibles, puede tener mucho sentido.

El problema llega cuando se vende como si fuera un split más potente, sin mirar cómo se usa cada habitación. Un salón con sol de tarde, un dormitorio que solo se usa por la noche y una zona de paso no piden el mismo caudal ni el mismo horario. Si todo funciona como una única zona, el usuario termina enfriando más superficie de la que necesita o baja el termostato porque una estancia concreta sigue caliente. Ya vimos algo parecido al hablar de las frigorías antes de firmar un presupuesto: el mando no corrige un cálculo pobre.

La zonificación cambia la factura

La palabra técnica aquí es zonificación. No hace falta convertir la vivienda en una nave industrial llena de controles, pero sí decidir si conviene separar zonas, cerrar compuertas, medir retornos y colocar sensores donde tengan sentido. En una casa real, esto puede marcar la diferencia entre enfriar lo que se está usando y tener una instalación bonita trabajando de más.

También hay que mirar el falso techo disponible, el ruido, la limpieza de filtros, el acceso para mantenimiento y la ubicación de la unidad exterior. Si esta última queda mal ventilada o castigada por el sol, el sistema entero pierde rendimiento. Por eso el presupuesto debería explicar la solución completa, no solo la potencia de la máquina y una línea genérica de conductos.

Semrush muestra una búsqueda de presupuesto, no solo de curiosidad

La demanda no es pequeña. Semrush España marca aire acondicionado por conductos con 4.400 búsquedas mensuales y KD 19. También aparecen consultas mucho más comerciales: aire acondicionado por conductos para 100m2, con 1.300 búsquedas y KD 8, aire acondicionado por conductos precio, con 480 y KD 14, e instalación aire acondicionado por conductos, con 480 y KD 9. No son búsquedas decorativas. Son propietarios intentando entender cuánto cuesta una instalación antes de abrir techo o pedir varios presupuestos.

Ese es el punto importante: comparar precios sin comparar diseño puede engañar. Un presupuesto barato puede dejar una sola zona para toda la vivienda. Uno caro puede incluir accesorios innecesarios. Lo útil es pedir que se detalle el plano de conductos, zonas, retornos, potencia, acceso de mantenimiento y solución para la unidad exterior.

Antes de firmar, pide que te expliquen qué habitación manda

En una vivienda de Ibiza, la habitación que manda suele ser la más castigada por sol, ocupación o uso nocturno. Si el instalador no identifica esa estancia, el presupuesto todavía está verde. Conviene preguntar qué pasa si solo se quiere enfriar el dormitorio, cómo se regula el salón, dónde se cambia el filtro y qué margen deja la máquina en los días de calor húmedo.

El aire por conductos no es una mala idea. Al contrario: bien diseñado, puede ser una de las soluciones más limpias y cómodas. Pero si se instala como respuesta urgente al calor, sin zonas ni cálculo serio, la comodidad se paga cada mes. Antes de decidir entre split, conductos o aerotermia, merece la pena comparar un presupuesto que explique la vivienda, no solo la máquina.