Enciende el aire acondicionado, cierra la puerta del salón y espera. Si la habitación sigue cargada de calor después de un rato, pedir una máquina más potente no siempre resuelve el problema. La orientación, las ventanas, las persianas y el aislamiento también deciden cuánto trabajo tendrá que hacer el split.

Andimat ha advertido que casi 12 millones de viviendas españolas, construidas antes de 1979, sufren problemas de sobrecalentamiento. La cifra no diagnostica una casa concreta de Ibiza, pero sí cambia la pregunta que conviene llevar a un presupuesto: ¿hay que enfriar más o hay que dejar entrar menos calor?

Una vivienda antigua acumula más calor

La asociación publicó el dato el 18 de septiembre de 2026 al reclamar que la adaptación climática entre en las políticas de vivienda y rehabilitación. El problema afecta especialmente a hogares con personas mayores que pasan muchas horas en casa y tienen menos margen para asumir un consumo eléctrico alto.

Andimat también recoge que 2026 ha sumado 61 días de ola de calor, según AEMET. El aire acondicionado protege cuando la vivienda necesita refrigeración, pero su uso continuo puede convertirse en la única defensa de una casa que recibe sol directo, tiene cristales poco protegidos o pierde el aire frío por una envolvente deficiente.

El split enfría el aire, no las paredes

Un equipo bien dimensionado baja la temperatura del aire y controla parte de la humedad. No puede impedir que una fachada soleada, una cubierta caliente o una ventana sin sombra vuelvan a cargar el salón cada tarde. Tampoco sustituye una ventilación nocturna bien planteada: abrir cuando fuera hace más calor mete carga térmica dentro.

Antes de aumentar horas de funcionamiento, observe cuándo aparece el calor. Si llega después del sol de la tarde, la protección solar y la orientación pesan mucho. Si la casa no se enfría durante la noche aunque el exterior baje, conviene revisar cerramientos, infiltraciones y la ubicación de las unidades.

El artículo del sitio sobre el modo automático y la factura del aire ayuda a separar el ajuste del mando del problema físico de la vivienda. Son decisiones distintas: un modo mal elegido aumenta el consumo, pero ningún mando corrige una habitación que gana calor por todos sus lados.

El presupuesto debe describir la casa

Una propuesta de climatización útil no empieza y termina en los frigorías del aparato. Antes de comparar importes, pida que queden escritos estos puntos:

  • orientación, superficie y uso de cada estancia;
  • carga térmica estimada y potencia propuesta, con la hipótesis utilizada;
  • protección solar, ventanas y aislamiento que influyen en la demanda;
  • recorrido de tuberías, desagüe, ubicación de las unidades y ruido previsto;
  • consumo orientativo, mantenimiento incluido y trabajos que quedan fuera.

El artículo sobre la factura que puede disparar una instalación de split muestra por qué ese último detalle importa: dos presupuestos con la misma máquina pueden cubrir trabajos diferentes.

En Ibiza, comparar una instalación exige mirar el edificio y el equipo en la misma hoja. Si el salón sigue recalentándose por la tarde, la solución puede incluir climatización, sombra y mejoras de la envolvente. El presupuesto que separa esas causas permite decidir; el que solo suma potencia deja la duda para el próximo verano.

Fuente: Andimat, 18 de septiembre de 2026.