Con la factura de gas de octubre y un presupuesto de aerotermia encima de la mesa, comprueba primero qué tarifa tienes contratada.

La TUR cambió el 1 de octubre. La revisión no se aplica igual a todos los hogares ni anticipa el coste de calefacción en Ibiza.

El Ministerio para la Transición Ecológica situó la subida final de la tarifa regulada en torno al 15%, frente a más del 45% sin medidas.

Ese porcentaje describe la revisión de la TUR, no una subida idéntica en cada recibo.

El Real Decreto-ley 25/2026 prevé recuperar desde las revisiones tarifarias de enero de 2027 la diferencia contenida en la TUR.

También incluye su coste financiero. El límite aplaza ese importe, no lo elimina.

La TUR no cubre cualquier contrato de gas

La TUR se aplica a suministros regulados que cumplen sus condiciones. Para clientes individuales, el BOE establece una presión de hasta 4 bar.

El consumo anual debe ser inferior a 50.000 kWh. La norma también incluye determinados suministros colectivos residenciales.

Tener gas canalizado no confirma que el contrato esté en TUR. Mira el nombre de la tarifa en la factura o el contrato.

Si figura una oferta del mercado libre, revisa la fecha de renovación y la cláusula de actualización.

Ese precio sigue las condiciones pactadas, no la cifra publicada para la TUR.

Atención: tampoco confundas gas canalizado con una bombona de butano o un depósito de propano; son suministros y precios distintos.

El BOE separa el término fijo del consumo

La categoría depende del consumo anual asignado al suministro, no solo del uso de un mes.

La resolución del BOE fija los nuevos términos desde el 1 de octubre.

TUR.1 corresponde a consumos de hasta 5.000 kWh anuales. Su término fijo es de 3,83 euros por cliente al mes.

El término variable de TUR.1 es 5,252590 céntimos por kWh.

Para TUR.2, el tramo va de más de 5.000 a 15.000 kWh anuales.

TUR.2 tiene un término fijo de 8,17 euros al mes y uno variable de 5,042762 céntimos por kWh. Las cifras son anteriores a impuestos.

El recibo suma término fijo, consumo e impuestos. El dato aproximado del 15% no predice cuánto cambiará una factura concreta.

La tabla oficial indica la tarifa vigente. El consumo anual registrado determina qué fila corresponde al suministro.

Compara el gas y la aerotermia con el mismo uso

Compara el coste del mismo servicio antes de aceptar un presupuesto. Calefacción y agua caliente sanitaria deben figurar con el mismo alcance en ambas opciones.

Si una propuesta deja fuera el agua caliente o mantiene la caldera para otra función, anótalo: sus costes no cubren las mismas prestaciones.

  • El consumo anual de gas de la vivienda, la tarifa contratada y el uso que se hace de la calefacción y del agua caliente.
  • En la opción de aerotermia, el modelo, la potencia calculada, los emisores compatibles y si el presupuesto incluye calefacción y agua caliente.
  • El consumo eléctrico estimado y la tarifa eléctrica usada en el cálculo, con sus hipótesis de temperatura y horas de funcionamiento.
  • El coste separado de equipo, instalación, adaptación de radiadores o suelo radiante y trabajos eléctricos o hidráulicos.

La factura actual ayuda a describir el uso real; el presupuesto debe detallar qué cambiaría en la vivienda.

La guía de consumo y presupuesto de bomba de calor explica qué datos pedir.

La TUR no decide por sí sola si compensa cambiar de sistema. Compara ofertas que cubran las mismas necesidades de calefacción y agua caliente.

Pide que cada profesional detalle el consumo previsto y las obras incluidas. Puedes solicitar una comparación de presupuestos con esos datos.